Barca y Real Madrid, Boca y River, Duke y North Caroline, Inter y Milán, Móstoles y Alcorcón. Sí, muy bien; todas ellas grandes rivalidades, pero ninguna supera la que se da en los Estados Unidos entre Chicago y Nueva York, al menos en lo que se refiere a quién se lleva la palma en cuanto al estilo de pizza. Masa gruesa en la ciudad de los Vientos y fina y delgada, en el caso de la Gran Manzana.
“When the moon hits your eye like a big pizza pie
, That's amore”
nos decía Dean Martin y, efectivamente, cuánta razón tenía. Pocos platos causan tanta unanimidad y tanta literatura como el que aquí nos ocupa. Las primeras fechas nos retrotraen hasta 1738, hasta un recóndito lugar en Nápoles, donde supuestamente se empezaron a distribuir, primero en la calle y luego, casi un siglo después, en 1830, en el primer restaurante que podríamos calificar como Pizzeria: AnticaPizzeriaPort’Alba, el cual continúa abierto y elaborando sus pizzas de la misma manera que casi dos siglos antes.
Para los puristas napolitanos, solo existen dos tipos de pizza: la Marinara, cuyo nombre no se debe a la utilización de pescado, sino a que era el plato preferido de los pescadores al regresar a tierra firme (orégano, albahaca, ajo y aceite oliva) y la Margarita, en honor a la homónima Reina de la Saboya (albahaca, mozzarella de Bufala de Campania y tomates de San Marzano). La "Associazione Verace Pizza Napoletana", fundada en 1984, establece unas reglas de obligado cumplimento en cuanto a los ingredientes y al completo proceso de elaboración y sólo reconoce a estas dos pizzas como las auténticas y genuinas pizzas napolitanas.
Habiendo sentado ya las bases del origen de la pizza, nos desplazamos ahora hacia el Nuevo Mundo, no al de Terrence Malik, sino al período que transcurre entre el que nos describía Marty en GangsofNew York y Francis Ford, en El Padrino II. Las primeras pizzas se empiezan a vender en Nueva York a finales del Siglo XIX, coincidiendo con las primeras oleadas de inmigrantes transalpinos, no en locales fijos, sino en la calle, normalmente en carros y bicicletas. No es hasta 1897 que se tiene constancia de la primera pizzería: Lombardis, cuyo restaurante en la esquina de Mott y Spring St. sigue horneando algunas de las mejores pizzas de Nueva York.La Gran Manzana vive en la actualidad un nuevo boom de Pizzerías. Entre las tradicionales, además de Lombardis, podemos citar Di Fara, TrattoriaZero Otto Nove,Grimaldis, Franny,s y Una PizzeriaNapoletana. Entre las modernas, Tonda, Keste y Co. La característica principal de todas la pizzas estilo neoyorquino es un fina y delgada masa y una palabra mágica: “CRUST”, que más que corteza, podríamos traducir como “crujiente”, en su punto óptimo, por supuesto.
Nos trasladamos ahora a orillas del Lago Michigan. Si bien, y al igual que en Nueva York, los primeros años del Siglo XX suponen la aparición en las calles de distintos tipos y variaciones de la pizza napolitana, no es sino hasta 1943 cuando podemos hablar del nacimiento de lo que tanta polémica ha creado desde entonces: la pizza estilo Chicago, también conocida como DeepDish; su nacimiento: Pizzeria Uno; su inventor, un antiguo jugador de fútbol americano de la Universidad de Texas: Ike Sewell.
La Pizza estilo Chicago se suele hornear en una cazuela con paredes de unos 5 a 10 cm, cubriendo sus bordes completamente de masa y situando sus diversos ingredientes en el centro, donde se pueden volver a cubrir de otra capa de masa (Stuffed Pizza); el resultado: una pizza de mucho más grosor, casi irreconocible para los puristas neoyorquinos y sus hermanos napolitanos. Los ingredientes utilizados en la pizza Chicago son quesos, normalmente mozzarella, carnes como salchichas italianas, salami o pepperoni, además de pimientos, cebollas, champiñones y, por supuesto, abundante salsa de tomate. Entre las mejores y más recomendables Pizzerías en la Ciudad de los Vientos, podríamos destacar, además de Pizzería Uno y su gemela, PizzeriaDue, LouMalnatis, Gino y Giordano,s.
Tenemos ya las dos corrientes irreconciliables, divergentes y antagónicas de la Pizza en los Estados Unidos. Una tercera vía se abrió en California, a principios de los años 80, gracias a la neo-hippie Alice Waters (ChezPanisse, Oakland) y a EdLadou (Prego, San Francisco). La característica principal de la pizza Californiana, que luego Wolfgang Puck llevó hasta el último rincón de Hollywood Boulevard, es la utilización de ingredientes de estación y gourmets y, digamos, el dar un toque “frívolo” a la pizza. Todo muy, pero que muy, “ochentero”.
Sin embargo, y en esto está de acuerdo todo apasionado y fanático de las pizzas gringas, la mejor pizza en Estados Unidos no está ni en Nueva York, ni en Chicago, ni en Los Angeles, ni siquiera en San Francisco. La mejor pizza , hoy en día, se puede disfrutar en:PIZZERIA BIANCO, en Phoenix. Un pequeño lugar, en medio del desierto de Arizona, es la Meca actual, el Santo Grial, el lugar de peregrinación de aquellos que pueden pasarse horas y horas hablando de la mejor harina para hornear, del tipo de levadura idóneo, de la frescura de los ingredientes, del lugar de procedencia de los tomates que vayamos a emplear.
PIZZERIA BIANCO es un pequeño restaurante con apenas una mesa comunitaria y una barra, donde no se admiten reservas- tan solo para grupos de seis o más personas- y donde el tiempo mínimo de espera no suele ser inferior a cuatro horas. Afortunadamente, el BIANCO BAR, contiguo a la Pizzería es el lugar ideal donde ver pasar el tiempo, a la espera de que Chris Bianco, dueño y cocinero, salga a avisarte de que ya hay un lugar disponible. Ingredientes frescos, cuidado sumo en su elección, elaboración artesanal de cada uno de los pasos de horneado.
No he estado todavía en Pizzeria Bianco, pero sé que, al igual que un día escribiré un libro, tendré un hijo y plantaré un árbol, algún día oiré a Chris pronunciar tres palabras mágicas: “Holden, your turn”.