
Me hubiera gustado por aquello del amor que uno siente por el cine, titular este post “Un día en Bilbao”, pero aquí ni somos Gene Kelly, ni nos da por bailar, aunque sí por cantar, hasta tenemos un género, el de las bilbainadas, lástima que hoy apenas un reducto de honorables se encarguen de preservarlas. Además para hacer caso al alcalde que se queja de que el turista, viajero, buscador de sensaciones nuevas, sólo viene de paso y acaba durmiendo en el “barrio más lujoso de Bilbao”, haremos un recorrido de fin de semana.
Éste como los caminos que toma uno en la vida podría ser infinito, él que yo les propongo tan sólo es el más recomendado por este humilde cronista.
El viernes recién llegado uno y para quitar las telarañas del viaje, no hay mejor trasiego que recorrer el Ensanche de nuestra capital. Si uno hace tiempo que no visita nuestra villa, tal es el título de su fundación gracias a nuestro padre Don Diego López de Haro, se frotará los ojos, preguntándose dónde queda el humo, la suciedad, el ruido, nada de eso se aprecia hoy, Bilbao ha pasado de ser una ciudad industrial a ser algo tan rimbombante y que llena de orgullo a los políticos, somos ¡“una ciudad de servicios”!.
Bilbao no destaca por su arquitectura religiosa pero sí por su arquitectura civil, los ejemplos de edificios reseñables son amplios, tan sólo hay que levantar la vista del suelo, dónde se encuentra otro hecho relevante en Bilbao, contamos con una baldosa diferente y distinta a la de cualquier otra ciudad española. El lector de esta crónica me perdonará que no se la desvele pero estas cosas son más sorprendentes si no se revelan.
Edificios tan importantes como el del Ayuntamiento, Diputación, Sota, Hotel Carlton...adornan nuestra ciudad, siendo testigos de un pasado histórico, rico en hechos y personajes. Bilbao lleva una bufanda atada a su nombre, esa bufanda se llama orgullo, si algo distingue al nacido en la capital vizcaína, es el orgullo de ser de Bilbao, es de la misma estirpe que atesora el vino de Borgoña o la volatería de Bresse.
Tanto edificio nos dará hambre, antes de ir a cenar propongo dos paradas obligatorias la primera en la Cafetería del Ensanche (Henao 12, 944244075) donde Txomin nos deleitará con una tortilla de patatas que ha sido premiada en numerosas ocasiones, no se la pierdan, me lo agradecerán.
El segundo sitio imprescindible es el Bar Restaurante El Eme (General Concha 5, 944 434298), sus sándwiches son objeto de peregrinación, nadie puede irse de Bilbao sin probarlos.
Para cenar y acabar esta primera jornada, una dirección perfecta es el Restaurante Aizian (Lehendakari Leizaola, 29, 944280039 en el Hotel Sheraton, cocina cada vez más sólida y un gran sumiller Antonio, profesión de alto riesgo en Bilbao, donde hacerle cambiar a un comensal el chip de Rioja es tarea casi siempre condenada al fracaso.
Tras reponer fuerzas, el sábado iremos de compras, la primera parada, nos conducirá al Mercado de la Ribera,(Ribera 5) inmerso actualmente en obras, es vida ver sus puestos de pescado, carne, fruta, son como un ejercicio de catarsis, uno sale con energías renovadas, a fin de cuentas para los gourmets, los mercados son nuestros spas, salimos con esperanzas e ilusiones nuevas.
Luego a pasear por el Casco Viejo, visitar tiendas como la de Gregorio Martín (Artekale 22, 944153707), hasta el más acérrimo enemigo se hará fiel de la religión del bacalao, pescado que forma parte de nuestra historia, para no extenderme si alguien está interesado en ella, tras la visita le atenderé gustosamente en el turno de preguntas, la Alacena del Víctor Montes (Plaza Nueva 12, 944154385) y Jamones Claudio (Esperanza 18, 944790287), todo Bilbao alguna vez ha hecho cola a su entrada.
Callejear, sentir la ciudad, avituallamientos, en el Gatz (Santa Maria 10, 944154861), Xukela (Calle del Perro 2, 944159772), Zuga (Plaza Nueva 4, 944150321), Víctor Montes (Plaza Nueva 8, 944157067), Berton (Jardines 11, 944167035) y tantos otros.
Para comer, cruzaremos la Ría, la sangre de nuestra villa, dejando a nuestra izquierda la Iglesia de San Antón, forma parte de nuestro escudo, nos espera el Restaurante Mina (Muelle Marzana s/n, 944795938) aquí se sigue la pauta del negocio de pareja. Instrumento que viene demostrando en los últimos tiempos su éxito. Álvaro Garrido oficia en la cocina, Lara pone la melodía, la cadencia en la sala. Restaurante de tintes creativos con la base de un buen producto, bajo la oferta de sólo menú degustación. Presente consolidado y futuro inmejorable.
Bilbao es una ciudad futbolística, cualquier calle de la misma, es un escudo y una bandera del protagonista, del rey absoluto, el Athletic, por ello recomiendo encarecidamente que aprovechen su visita para acudir a San Mamés y si es posible en un encuentro contra el Madrid o el Barcelona, verán un ambiente de otra época, de blanco y negro, Además el fútbol es el pegamento de nuestra sociedad, el único elemento integrador.
Para cenar, les propongo un viaje por el vino de la mano del Mugi (Licenciado Poza 55, 944413016), Juanma, un apasionado del mismo, se encuentra al mando de la nave, la oferta es amplia en base a vinos por copas o en botellas, échenle un vistazo a los tesoros que esconde la carta. Seguidamente acudan al Viejo Zortzi (Licenciado Poza 54, 94 4419249), uno aquí se sentirá como en casa, producto sencillo pero bien tratado, se oye y se siente el vino.
Para poner a limpio los apuntes del día y dar por cerrada la jornada, no hay mejor lugar que la Antigua Cigarrería (Astarloa 5, 944248973), cualquier exigencia etílica o de fumador de puros será saciada, ginebras, rones, vodkas de diferentes estilos y partes del mundo adornan sus estanterías.
Magnífico prólogo al domingo se puede hacer en la terraza del Hotel Dominé (Alameda Mazarredo 61, 944253300), su brunch nos servirá para prepararnos para los avatares del día.
Dos notas culturales se hacen imprescindibles, el Museo de Bellas Artes y el Guggenheim, con estilos contrapuestos pero complementarios para el goce del visitante. Ambos cuentan en su colección permanente con dos restaurantes de renombre, Arbola Gaña el primero, dirección escondida de Bilbao, y el lugar donde inventa Josean Martínez Alija del mismo nombre del Museo.
Bilbao el domingo es un solar así que les propongo que la comanda sea en base a pinchos. Lugares como el Bitoque (Rodríguez Arias 32, 944418830), Estoril (Plaza Emilio Campuzano 3, 944411033), Huevo frito (Maestro García Rivero 1, 944412249), Gaztandegi (en la misma calle), Marakay (Rodríguez Arias 26, 944415066), saciarán su hambre y les prepararán para el regreso.
Antes de que las luces del lunes se enciendan, sólo me queda decirles que serán bienvenidos y que pueden contar de manera gratuita con este humilde cicerone.
Hasta Pronto!!!!